Desierto Florido en Chile 2011

El pasado 8 de septiembre el Parque Nacional Llanos de Challe, ubicado a 45 kilómetros al norte de Huasco, realizó el lanzamiento oficial de la temporada 2011 del famoso desierto florido. Un fenómeno que produce en el Desierto de Atacama durante los meses de septiembre y noviembre, cuando las precipitaciones están por sobre el rango normal para la zona, haciendo germinar una gran cantidad de semillas y bulbos que se encuentran en estado de latencia, acompañado de la proliferación de insectos, aves y pequeños lagartos.

Raúl Céspedes Valenzuela, Técnico Museólogo Museo Regional de Atacama, y GoChile.

Fotos de Francisco Cárdenas.

Ya en 1831 el naturalista francés Claudio Gay, partió al norte para poder ver el Desierto Florido. Pero fue imposible por la sequía que imperaba ese año. Sólo en el año 1840 lo pudo realizar, pues el desierto había despertado de su letargo e irrumpía con todo su esplendor. Era la maravilla del Desierto Florido que se presentaba en toda su magnitud.

Pero escuchar las palabras “desierto” y “flores” en una misma frase parece un oxímoron. Es que el famoso desierto florido es algo totalmente inusual para el Desierto de Atacama; el paisaje árido se transforma en un espectáculo único y de sorprendente colorido. Inicialmente con un manto de color verde desde el mes de julio y agosto para alcanzar toda su gama multicolor en el mes de septiembre, donde flores, insectos y otros animales tapizarán grandes extensiones de la Región de Atacama.

El fenómeno del Desierto Florido se presenta cuando las lluvias hacen que pequeñas semillas y bulbos, que se han mantenido por años enterrados en el desierto, germinen y crezcan dando vida a plantas de variadas características y hermosas flores multicolores. Asociadas a ellas surgen una gran cantidad de insectos, aves y herpetofauna, generando un muy especial ecosistema, donde todos los elementos de la naturaleza conviven en armonía durante todo el tiempo que las condiciones climáticas lo permiten, volviendo con los meses a una situación de latencia hasta las próximas nuevas lluvias.

Este fenómeno natural ocasional, que se manifiesta cuando las lluvias han sido generosas en la región, permite visitar el Desierto Florido apreciando durante dos meses la gran diversidad de especies que se presentan. El desierto florido no sucede todos los años, y se ha presentado durante los años 1983, 1987, 1991, 1995, 1997, 2000, 2002, 2004, 2005, 2007, 2008, 2009, 2010 y felizmente este año.

Actualmente el Desierto Florido crece desde el sur de la región de Antofagasta hasta el norte de la región Coquimbo, destacando en sectores como Caleta Chañaral (Reserva Nacional Pingüino de Humboldt) y Caleta Chungungo, con flores como Pata de Guanaco, Suspiro de Campo y Añañuca, junto a otra vegetación que forma verdaderas alfombras multicolores.

Lo más espectacular se ubica en desde Vallenar hacia el norte, camino a Copiapó, tanto en el área central y zona de travesía, como en la zona costera de Huasco, Carrizal Bajo y Totoral hasta Caldera. Así también sorprende el Parque Nacional Llanos de Challe, al norponiente de Vallenar, como un hábitat de gran biodiversidad tanto en flora y fauna, poseyendo la vegetación numerosos endemismos como la especie Garra de León o Leontochir Ovallei, y variadas especies de cactáceas.

La bellísima Garra de León, de la familia de las Alstroemerias habita en los sectores costeros junto a especies cactáceas como el cáctus Copiapoa, de color grisáceo y que forma cientos de cojinetes de gran variedad de diámetro. No todas las especies florecen simultáneamente y, dependiendo de la época, septiembre u octubre, se van desarrollando alternadamente cambiando el colorido a la alfombra de flores.

Los tours que ofrecemos en GoChile contemplan visitar el Parque Nacional Llanos de Challe y realizar city tours en pueblos como Carrizal Bajo y Huasco, mezclando la observación de flora y fauna, con visitas a humedales y oasis donde crecen olivos centenarios con los que se fabrica el mejor aceite de oliva de Chile.