Patagonia Austral en tres pasos

Nuestra ejecutiva de ventas relata el intenso itinerario del equipo GoChile, que en 6 días recorrió los mayores atractivos de la Patagonia Austral: Punta Arenas y las pingüineras de Seno Octay, Puerto Natales y los glaciares Balmaceda y Serrano, y las Torres del Paine con el Glaciar Perito Moreno. Un pack increíble.

Por Claudia Rivera

Aprovechamos antes de que comenzara la temporada alta para hacer una visita a Punta Arenas, Puerto Natales y las Torres del Paine, así visitar a nuestros proveedores e inspeccionar sus servicios.

En Punta Arenas nos alojamos en el Hotel Dreams del Estrecho, que es probablemente el mejor de la ciudad. Su restaurante tiene un almuerzo buffet de muy buena calidad y no muy caro. En la noche el bar, que se ubica en el último piso, es un entretenido lugar de encuentro con vista al mar. Esto, junto al Casino de Punta Arenas, es sin duda una excelente mezcla para un buen “carrete”.

Desde Punta Arenas visitamos las pingüineras del Seno Octay. El sol pega muy fuerte en esa zona, la luminosidad es impresionante, y los pingüinos se ven muy tiernos formando sus madrigueras, haciendo cuevas bajo la tierra.

Desde Puerto Natales a los glaciares

Al día siguiente emprendimos viaje a Puerto Natales. Alojamos en el Hotel Índigo, un hotel boutique, de estilo minimalista, con espacios muy confortables. En los diferentes pisos del hotel hay colgadas unas hamacas donde los pasajeros pueden acomodarse a leer o escuchar música, y el Spa ubicado en el último piso tiene una maravillosa vista del Fiordo de Última Esperanza.

Además tienen un Lounge bar muy acogedor, hermosa vista y excelentes Pisco Sour. No hay televisor ni teléfono en la habitación, aunque tienen wi-fi en caso que el turista quiera conectarse a internet desde notebook (u otro equipo).

Otra alternativa que vistamos, y que es más económica, es el Hotel Charles Darwin, un hotel para un turista promedio, con una cálida atención.

Saliendo de Puerto Natales realizamos una navegación por los glaciares Balmaceda y Serrano, arriba del Catamarán Agunsa, que tiene muy buenas acomodaciones diferenciadas entre clase turista y VIP. La primera se encuentra en el primer nivel del barco, con butacas, y la VIP está en el segundo piso, tiene mesas y asientos “poltrona”, además de la posibilidad de entrar al puente de mando y estar en cubierta, accediendo a la proa.

El viaje comienza en el muelle de Puerto Natales. A medida que nos internamos en el agua observamos en la costa los hoteles Weskar, Remota, Altiplánico, y el edificio del Frigorífico Bories (monumento nacional), a cuyo lado se emplaza el Hotel The Singular, que tiene al Frigorífico como una de sus atracciones.

Navegamos por el Fiordo de Última Esperanza, visualizando en el trayecto hermosas cascadas de agua y glaciares colgantes. Llegando al Monte Balmaceda se ve el glaciar del mismo nombre que, aunque impresiona, preocupa por su enorme retroceso que evidencia. Es triste pensar que muchos de esos gigantes de hielo están en la misma condición.

El viaje continúa hacia el Glaciar Serrano, llegando al Puerto Toro, en plano Parque Nacional Torres del Paine, donde bajamos a tierra para comenzar una caminata de 30 minutos, sin mucha dificultad, a través de un hermoso bosque nativo. A un costado del camino está el lago, donde flotan algunos témpanos a medida que avanzamos, indicando que nos acercamos al glaciar, que desemboca en el lago, en un silencio impresionante.

Al regresar a Puerto Natales nos subimos al bus para llegar a una estancia típica de la zona y disfrutar de un exquisito asado patagón, recuperándonos del frío del viaje. Luego de unas tres horas terminamos la excursión en el muelle de la ciudad.

De Torres del Paine a Perito Moreno

Junto a nuestro operador local, Comapa, visitamos la Cueva del Milodón, ubicada a 24 kilómetros de Puerto Natales. Su nombre se debe a que en su interior se encontraron en 1896 restos de piel y huesos del famoso milodón, un animal herbívoro gigante, parecido a un perezoso, extinto hace miles de años. Este lugar es el primer punto a visitar como se hace un tour regular de día completo a las Torres del Paine, y ahí se hace una parada de 30 minutos.

Luego de visitar algunos de los hoteles que se encuentran dentro del parque y que comercializamos en nuestro sitio (Patagonia Camp, Lago Grey, Hostería Pehoé, Hostería Las Torres, Hotel Explora), realizamos un break para almorzar en el restaurante del camping Pehoé, donde normalmente se lleva a los pasajeros cuando realizan el full day. La concesión del servicio la tiene Sodexo y un menú bien pensado para los turistas, muy “reponedor”, con una hermosa vista de los Cuernos del Paine.

Alojamos en el Hotel Río Serrano. Es inmenso, tiene amplios espacios comunes y habitaciones muy cómodas. Las tipo Superior tienen, además, una impresionante vista al Macizo Paine. Aunque técnicamente no está ubicado en el parque, sino a cinco kilómetros de la entrada, es uno de los mejores hoteles en infraestructura y servicio.

Desde el hotel comienza, el día siguiente, nuestro tour al Glaciar Perito Moreno de Argentina, por el día completo. Pasan a buscarnos a las 7.00 de la mañana, como también a los pasajeros de otros hospedajes.

La primera parada del trayecto es en el paso fronterizo, donde se realizan los trámites para salir de Chile. Dependiendo de la cantidad de pasajeros que estén en el mismo procedimiento el trámite tomará por lo menos 20 minutos. Una vez en territorio argentino son tres horas para llegar a Calafate y otros 40 minutos para llegar al Parque Nacional Perito Moreno, a través de una inmensa y ventosa estepa patagónica, viendo a la distancia el Lago Argentino y el Río Santa Cruz. Como el camino es largo se hacen dos paradas para “estirar las piernas” e ir al baño en que caso se necesite.

Desde la entrada del Parque ya se puede ver, a lo lejos, cómo se desplaza de manera majestuosa el Glaciar Perito Moreno. Subimos el monte a través de un frondoso bosque patagónico para finalmente tener de frente a esta inmensa masa de hielo que cae a través de las montañas. Bajamos por las pasarelas y nos acercamos cada vez más a las altas torres de hielo. El día está espectacular, el cielo despejado y sol brilla en el lago. El largo viaje valió completamente la pena.

Luego de dos horas disfrutando el paisaje empezamos el regreso, pero antes pasamos al centro de la ciudad de Calafate para recorrer sus calles durante unos 15 20 minutos. Llegamos a Puerto Natales a las 23.00 horas, agotados, pero listos para regresar a Santiago