Enjoy de la bahía y las playas de Coquimbo: el norte con otros ojos

Para la mayoría de las personas el norte de Chile se asocia a desierto y aridez, pero la verdad es que hay mucho más por descubrir. Tuve la suerte de conocer el hotel De la Bahía, de la cadena Enjoy y ubicado entre las ciudades de Coquimbo y La Serena, durante el último fin de semana de vacaciones. Un momento perfecto para aprovechar las increíbles cualidades de esta zona del norte de Chile, sin el enorme flujo de turistas que hay en enero y febrero, con las comodidades de un hotel cinco estrellas.

La Serena es uno de los balnearios más importantes de Chile. Una ciudad que aún conserva parte importante de su arquitectura colonial, pero que es moderna y entretenida, con una extensa playa de arenas blancas. Posee una amplia infraestructura para los turistas, desde hoteles cinco estrellas, hasta el arriendo de cabañas familiares, según cuál sea la necesidad del viajero. Aunque tiene una nutrida oferta de bares y discoteques, que hace del balneario un lugar perfecto para los jóvenes, también tiene numerosas actividades para realizar en familia, como paseos en bicicleta, y gastronomía para todos los gustos.

Para llegar La Serena puedes tomar un avión o viajar en un auto (lo que toma de 5 a 5.5 horas). Si deciden hacer el viaje largo, creo que una parada infaltable es en Huentelauquén, lugar famoso por sus empanadas crujientes y rebosantes de queso, que se pueden comprar a la orilla de la carretera, en unos pequeños negocios donde también hay mesas para sentarse y saborearlas con calma.

Por la costanera, entre Coquimbo y La Serena, se encuentra el casino Enjoy, y su hotel De la bahía. Lo ideal si alojan ahí es llegar temprano, para evitarse la gran cantidad de personas van al casino en la noche, pero si no tienen alternativa aprovechen de pasar al bar, ubicado al lado de las máquinas, y probar un papaya sour (delicioso) o utilizar los vales  que les regalarán en recepción para jugar en las máquinas.

Las habitaciones del Enjoy de la Bahía cumplen con los estándares de un hotel 5 estrellas y tienen vista a la playa. Quizás su única desventaja, y la de todos los alojamientos que se ubican a orilla de playa, es el fuerte ruido de los locales nocturnos. No es un ruido que haga imposible dormir, pero para los oídos más sensibles puede ser una molestia. Cuentan con un “menú de almohadas” para elegir, y aunque es sólo para las habitaciones deluxe, la idea despertó mi curiosidad y me pareció bien original.

Respecto a las áreas comunes, el restaurante podría ser más amplio; durante el desayuno puede atocharse bastante, aunque la comida es rica y abundante, cero quejas sobre ella. La piscina exterior se divide en dos niveles, unidos por un tobogán, lo que la hace muy entretenida, y desde el nivel más alto se tiene una excelente vista de la playa. Hay además áreas verdes, una malla de voleyball, por si se quiere lugar y canchas de tenis. Dentro, en el spa, se encuentra la piscina temperada, saunas y jacuzzis, además de un gimnasio, que contempla clases de baile, yoga y otras actividades.
Alrededor de la piscina temperada hay sillones y asientos reclinables donde puedes sin problema tomar una buena siesta. Para bañarse en la piscina interior es necesario llevar un gorro, que si no tienes puedes comprar en la recepción del spa, donde también puedes reservar hora para un masaje, la peluquería, o una manicure.

El casino por su parte tiene siempre shows y entretenciones de primer nivel, aunque si no eres muy fan de los juegos puede ser un poco abrumador en las noches. Prueba ir temprano, cuando hay menos gente.

El hotel cuenta con varios restaurantes, pero mi recomendación para salir en la tarde-noche es dar un paseo por la Costanera es ir a La mía pizza (Av. Del Mar 2100) , que queda cerca del Faro Monumental de La Serena. Si viajan en auto, les recomiendo a su regreso pasar a almorzar a Los Vilos; en la pérgola de la caleta está La Paletita, donde la atención es rápida y los platos abundantes de mariscos y pescados.

Playas cercanas

Uno de los atractivos de Coquimbo y La Serena son los numerosos balnearios que hay a su alrededor, que si buscas una playa más tranquila, sin la intensa actividad de una ciudad, pueden ser la alternativa ideal:

  • Totoralillo: está a 15 kilómetros de Coquimbo saliendo por la ruta 5 norte hacia el sur. Es una pequeña península que se divide en dos playas de arena blanca de 500 y 800 metros de extensión. En la caleta de pescadores se pueden comprar mariscos y pescados frescos, además de ser un excelente lugar para el surf y otros deportes acuáticos.
  • Guanaqueros: ubicada a 34 kilómetros de Coquimbo, es uno de los principales centros turísticos de la región. Cuenta con diversas alternativas de alojamiento, principalmente cabañas y camping. Las playas se extienden por 10 kilómetros de fina arenas y agua tibia, ideales para deportes náuticos y pesca deportiva de lenguado y corvina de orilla. En la caleta de pescadores se puede negociar un buen precio para un paseo en bote por un par de horas o para pescar temprano en la mañana. El Pequeño es un restaurante más famoso y tiene una larga trayectoria.
  • Playa Blanca: por se llega por el camino Guanaqueros – Tongoy luego de 5 kilómetros, no pavimentado. Es una pequeña bahía de 500 metros. Reúne buenas condiciones para la pesca deportiva de orilla, baño y deportes náuticos.
  • Tongoy: situado sobre una pequeña península que asoma a una amplia bahía. Tiene una ruta patrimonial para realizar en vehículo o bicicleta, que permiten recorrer los humedales Salinas chica, Salinas grande y Pachingo. Tongoy se divide dos playas: Socos y Playa grande, la primera de dos kilómetros, con excelentes condiciones de pesca, y la segunda de 14 kilómetros, no muy buena para el baño pero sí para la pesca deportiva de orilla y el embarcado. Frente a la Playa Grande existe una pérgola con restaurantes especializados en mariscos y pescados, y algunos puestos de artesanía.

Si desean saber más sobre esta zona de Chile pueden revisar nuestra guía de destinos.