Ruta de las picadas (parte 1)

En GoChile nos esforzamos cada día para mostrarles los mejores destinos de nuestro país. Hemos compartido información sobre nuestras playas, montañas, el desierto en el norte y los inspiradores paisajes del sur. Pero eso no es todo: porque nuestra meta es ser la mejor página de turismo en Chile, seguimos buscando buenos datos para entregarles, y en nuestra incansable labor decidimos sacrificarnos y comenzar un circuito de bares y restaurantes para compartir con ustedes. Es así como comenzamos nuestra propia “Ruta de las Picadas”, y acá va la experiencia del equipo de GoChile en esta primera expedición.

Por Álvaro Rojas

Por ser nuestra primera vez partimos por algunos de los bares más tradicionales del centro de Santiago. Para eso que recurrimos a la inmensa sabiduría de Pablo Silva, jefe de nuestro departamento de ticketing, y un experto conocedor de la cocina chilena y los mejores lugares para probarla. Así reunimos a un equipo de valientes encabezados por el señor Silva, nuestro product manager, Pablo Dutilh, el aventurero fotógrafo Francisco Cárdenas, nuestro jefe de ventas Héctor Gatica, y yo Álvaro Rojas, editor de GoChile Travel (nuestra web en inglés).

La travesía comenzó al salir del metro Universidad de Chile, donde nos adentramos en el paseo peatonal Nueva York, reconocido por su arquitectura clásica de comienzos del siglo XX. Ahí visitamos el clásico restaurant La Unión Chica, famoso por sus sándwiches de mechada, pernil, lomos y un sinfín de carnes nacionales. Para quienes no lo conocen, éste es uno de los bares más antiguos de Santiago, uno de esos lugares atendidos por garzones experimentados, algo añosos, que llevan una vida saciando la sed de sus visitantes. Ya que era nuestra primera parada decidimos tomarnos las cosas con calma y levantar el ánimo con una jarra de Borgoña (vino tinto con frutillas y azúcar). Entre conversaciones sobre turismo, viajes, fútbol y otras yerbas los corazones empezaron a animarse, así que agregamos otro jarro más y pedimos un entremés mediano para no quedar tan indefensos. El entremés era un contundente plato de trozos de arrollado, queso, aceitunas y tomate acompañado de unas crujientes marraquetas (un tipo de pan).

Era hora de moverse, y sintiendo que ya nos habíamos interiorizado con el lugar, decidimos que era tiempo de dar el siguiente paso. Siempre guiados por el experto culinario, Pablo Silva, nos desplazamos unas cuantas cuadras hacia el norte, hasta llegar al restaurant Ciro’s, que está en Bandera, pasado Agustinas. El Ciro’s es conocido por tener cola de mono bien heladito todo el año, por sus sándwiches de pierna y sus reponedores caldos para componer el cuerpo. Todavía no había mucho que componer y el frío no era tan intenso -al menos esa era nuestra percepción- pero de todas formas decidimos seguir las recomendaciones de nuestro guía, así que nos anotamos con unos sándwiches para compartir y dos botellas de cola de mono. A sugerencia del mozo, los sándwiches vinieron en formato “picoteo”, con el pebre y la mayonesa en pocillos individuales (¡un manjar!), y la marraqueta y los trozos de pavo, lengua y mechada en un plato aparte.

La felicidad ya inundaba nuestros corazones y estómagos, pero todavía faltaba la estrella de la noche: El caldo tronco. Aunque el nombre no es muy revelador, el caldo es el jugo de la cocción de la pierna del cerdo, con trozos de pechuga de pavo, carne del cerdo mismo, huevo, y vino tinto, entre otras cosas; todo eso servido en una paila metálica. Al parecer el mito era cierto porque nos fuimos más derechos y felices de lo que llegamos.

Continuamos nuestra incansable cruzada desplazándonos aún más hacia el norte hasta llegar al clasiquísimo Bar Nacional. Para seguir en la línea carnívora pedimos una bandeja de Crudo Canapé, que para nuestra sorpresa era de considerables proporciones, suficiente para cinco jóvenes esforzados que ya iban en la tercera parada de la noche. Para quienes no lo sepan, el crudo es carne molida cruda (¡sorpresa!), aderezada con cebolla, ajo, ají, limón, pimienta y los aliños básicos de cualquier cocina chilena. Para suavizar el paladar acompañamos la oferta con una botella de vino tinto.

Una vez más, la atención fue excelente, con un garzón milenario que conocía el menú al revés derecho y sabía exactamente cómo combinar tragos y comidas. No por nada llevaba más de cuarenta años trabajando ahí, según él mismo nos contó. Así, satisfechos tras realizar exitosamente la primera parte de nuestra noble misión, y sabiendo que el calor de nuestros hogares, esposas, novias y mascotas nos esperaba en casa, decidimos que era un buen momento para finalizar esta primera expedición.

Nuestra idea original era hacer una cuarta parada en La Piojera, pero por el bien de este blog, de nuestros bolsillos y de nuestra integridad, acordamos posponer dicha visita para una próxima excursión. Estén atentos porque la perseverancia es una de nuestras principales cualidades, y pronto estaremos de vuelta con una nueva edición de La Ruta de las Picadas de GoChile Blog.

Continuará…

FICHA TÉCNICA

La Unión Chica
Dirección: Nueva York 11, Santiago centro.
Teléfono: (02) 696 1821
Recomendados: Sándwiches criollos de lomo, carne mechada, pernil o churrasco. Borgoña.
Consumo por persona: $5000

Ciro’s
Dirección: Bandera 220, Santiago.
Teléfono: (02) 696 0135
Recomendados: Cola de mono, caldo tronco, sándwich de pierna (cerdo), sandwhich de pierna pierna (the real pierna de cerdo).
Consumo por persona: $5000

Bar Nacional 2
Dirección: Bandera 317
Teléfono: (02) 695 3368
Recomendados: Crudo al canapé, empanadas de pino y queso, vinos varios
Consumo por persona: $5000